El comité de empresa de Sunsundegui se ha reunido este martes con las administradoras concursales para conocer los próximos pasos del proceso judicial. La situación de los 341 empleados que aún forman parte de la compañía sigue siendo incierta y preocupante.
Durante el encuentro, las responsables del informe técnico explicaron que el lunes 14 de abril la empresa entrará en fase de liquidación. Además, dos semanas después, el miércoles 30 de abril, se iniciará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá la extinción de todos los contratos laborales.
Desde la administración concursal plantearon la posibilidad de acelerar este proceso si el comité de empresa firmaba la renuncia al periodo de consultas. Sin embargo, los representantes sindicales rechazaron esta opción al considerar que podría interpretarse como una aceptación del despido de la plantilla. A pesar de no albergar demasiadas expectativas antes de la reunión, la confirmación de los peores pronósticos ha generado un fuerte desánimo entre los trabajadores.
"Todo indica que se va directamente al cierre sin remisión", han señalado fuentes sindicales familiarizadas con la situación. La grave crisis financiera que atraviesa Sunsundegui también implica que las indemnizaciones por despido serán mínimas, ya que no hay margen para negociar mejores condiciones. En consecuencia, será el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) el encargado de realizar los pagos, con un máximo de veinte días por año trabajado y un límite de doce mensualidades.
El comité de empresa tiene previsto reunirse nuevamente este miércoles con representantes de Sodena, la sociedad pública de inversión del Gobierno de Navarra. Esta entidad concedió a Sunsundegui un préstamo de 3,4 millones de euros durante la pandemia y otros 9 millones para un fallido proyecto con la marca Volvo.
La incertidumbre aumentó el pasado viernes, cuando se supo que el grupo belga Dumarey, que había mostrado interés en adquirir la unidad productiva de Sunsundegui, finalmente desistió de presentar una oferta vinculante. Esto deja a la empresa aún más cerca de la liquidación. No obstante, tanto el Gobierno de Navarra como los sindicatos han reiterado que todavía existe la posibilidad de que surjan otras propuestas, incluso una vez iniciado el proceso de liquidación.
Hasta ahora, no se ha logrado encontrar inversores dispuestos a reflotar la compañía. A pesar de contar con una sólida cartera de pedidos, Sunsundegui arrastra una deuda de más de 50 millones de euros, originada en gran parte por la crisis derivada de la pandemia, lo que ha hecho imposible su viabilidad económica.